Debo confesarte que nunca creí en el destino, aunque siempre soñé con encontrarme con alguién como tú, alguien increiblemente especial, capaz de hacerme parar la respiración con tal solo una mirada y capaz de hacer palpitar mi corazón a un ritmo frenético...
Entonces, te conocí. Algo inalcanzable, imposible, pensé. Los ángeles no existen. Te veía tan cerca y tan distante a la vez... Algo tan puro, sensible y natural como él, imposible. ¿De veras existes? ¿Es que acaso surgiste de mi propio sueño?
Días después, apareciste de nuevo. Esta vez, en mi sueño, dándote la mano con otro ángel como tú. Sonriendo, me devolviste tu cristalina mirada. Tienes dueño... Ingenua de mí, ¿que esperabas? Alguien como él debe pertenecer a otro ángel.
Pero no lo iba a permitir. Quería borrar esa imagen, quería romperla en mil pedazos... No quería ver otro ángel que te robara, que te apartase de mi, no quería que te esfumases de mi sueño. No quería que desaparecieras. Lo siento, soy demasiado egoista. Te quiero para mí. Fue cuando me lanzé en picado hacia esa imagen tan íntima, tan bonita... Y cuando logré alcanzarte, desapareció tu ángel... Me abrazaste con fuerza, mientras las lágrimas caían por mis mejillas.
Te estaba esperando...
... ¿como?, mi corazón dio un vuelco.
...estaba cansado de abrazar a un espejismo, esperaba encontrarte, aunque fuera en mis sueños...
No lo dudé un instante. Tú eres mi sueño. Te abrazé con más fuerza y tocaste mis mejillas. De repente surgió una luz, que cegó mis ojos por unos instantes.
Desperté. Palpé mis mejillas. Lágrimas. No podía ser verdad, no podía ser real. Entonces, alguien tocó mi rostro. Me quedé sin habla. Secaste mis lágrimas.
Tú tambien eres mi sueño... Te amo.
Entonces, te conocí. Algo inalcanzable, imposible, pensé. Los ángeles no existen. Te veía tan cerca y tan distante a la vez... Algo tan puro, sensible y natural como él, imposible. ¿De veras existes? ¿Es que acaso surgiste de mi propio sueño?
Días después, apareciste de nuevo. Esta vez, en mi sueño, dándote la mano con otro ángel como tú. Sonriendo, me devolviste tu cristalina mirada. Tienes dueño... Ingenua de mí, ¿que esperabas? Alguien como él debe pertenecer a otro ángel.
Pero no lo iba a permitir. Quería borrar esa imagen, quería romperla en mil pedazos... No quería ver otro ángel que te robara, que te apartase de mi, no quería que te esfumases de mi sueño. No quería que desaparecieras. Lo siento, soy demasiado egoista. Te quiero para mí. Fue cuando me lanzé en picado hacia esa imagen tan íntima, tan bonita... Y cuando logré alcanzarte, desapareció tu ángel... Me abrazaste con fuerza, mientras las lágrimas caían por mis mejillas.
Te estaba esperando...
... ¿como?, mi corazón dio un vuelco.
...estaba cansado de abrazar a un espejismo, esperaba encontrarte, aunque fuera en mis sueños...
No lo dudé un instante. Tú eres mi sueño. Te abrazé con más fuerza y tocaste mis mejillas. De repente surgió una luz, que cegó mis ojos por unos instantes.
Desperté. Palpé mis mejillas. Lágrimas. No podía ser verdad, no podía ser real. Entonces, alguien tocó mi rostro. Me quedé sin habla. Secaste mis lágrimas.
Tú tambien eres mi sueño... Te amo.
Me ha encantado lo que has escrito... me ha llegado mucho, a lo mejor es porque yo también siento algo así, no ´se.... Quiero leer más cosas tuyas!!!!!!!
ResponderEliminar