Cuando la vida te ofrece un sueño que supera con creces cualquiera de tus expectativas, no es razonable lamentarse de su conclusión.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Seguramente te reirás cuando leas esto, pero créeme que aún a estas alturas me cuesta escribir sobre lo que siento por ti. ¿Te has dado cuenta de todo el tiempo que ha pasado? Lo mejor de todo, es que para mi ha sido como un abrir y cerrar de ojos. Porque aún recuerdo como si fuera ayer las veces que quedábamos en el parque de detrás de mi casa. Aquella vez en el columpio. Nuestros ojos que hablaban todo lo que callaban nuestras bocas...

Quiero que sepas que para mi, todo este tiempo que llevo a tu lado ha sido el mejor que he pasado en mi vida. Porque nunca me he sentido más auténtica como ahora, y nadie, JAMÁS, ha sido capaz de hacerme sentir como tú me haces sentir. Posiblemente pienses que soy una exagerada, pero todo lo que te estoy diciendo es la más sincera verdad.

Me encanta dormir abrazada a tí, porque no siento tan solo tu calor físico. Es algo tan reconfortable, tan tranquilizador, pensar que me rodeas con tus brazos fuertemente, apoyando tu cabeza sobre la mía... que esa sensación no la cambiaría por nada del mundo. Sabes que me estaría días enteros así.

Es algo parecido a lo que siento cada vez que me acompañas a casa. Cuando me abrazas dándome un beso en la frente, desearía pensar que puedo detener el tiempo y quedarme así todo el rato que quiera. Estando contigo, no tengo noción del tiempo. Porque para mi el tiempo es nada estando a tu lado.

Por último, no quiero que olvides jamás una cosa: ¡TE QUIERO! Porque aunque me cueste más que a tí demostrar los sentimientos que tengo hacia ti, me ocuparé de hacerte saber cada día que para mi eres único.


miércoles, 4 de agosto de 2010

Infinito

Me gustaría demostrarte todo el sentimiento que llevo dentro, y desearía hacerte ver que no hay nada más puro que el amor que siento por ti. Lo llamo Amor, a pesar de que en muchas ocasiones me he planteado si el término le hace justicia. Y siempre llego a la misma conclusión: es una palabra, un sentimiento, que se encuentra a muchos escalones por debajo del mio. Esta es la razón por el cual me siento tan incapaz a la hora de abrazarte, acariciarte, o besarte. Me es imposible exteriorizar tanto. Y por ello, me siento tan pequeña, al lado de algo tan grande e imposible de medir...

Quisiera tener la capacidad de hacerte sentir lo que tu provocas en mi cuerpo. Desconozco si eres o no consciente, pero créeme, es mucho.
No se al ritmo que late tu corazón en un beso, pero se el movimiento frenético que adquiere el mio, como desea salir de la prisión que le ha impuesto mi propio cuerpo, y lo inconforme que está de no poder besar tu corazón.
Tampoco soy consciente plenamente de como me miran tus ojos. Solo se que los míos no se cansan de buscar tu mirada y que están completamente enamorados del brillo que desprenden los tuyos.
Con ello, no intento competir por quién quiere más a quién. Lo único que sé es que mi cuerpo siempre tiene ganas de ti...

viernes, 18 de junio de 2010

Único

Una noche, de cielo estrellado, la luna observaba como alguien sollozaba cerca de un pequeño manantial de agua cristalina. Mientras el misterioso ser se observaba en el reflejo del agua, las lágrimas caían por sus mejillas.
La luna, deseosa por saber qué le perturbaba, se armó de valor y dijo:

- ¿Porqué bañas de lágrimas ese bonito rostro bajo este cielo tan bonito y estrellado?

El joven, alzó su mirada hacia el cielo y respondió:

- Los ángeles se ríen de mí, por no ser como ellos.

La luna le observó intrigada.

-Éste es el motivo de su burla.

Al momento, desplegó una hermosa ala, con brillantes y plateadas plumas, aún más resplandecientes bajo la luz de la luna. Maravillada, la luna afirmó:

- Eres un ser hermoso...

- Dime, en tu larga existencia ¿alguna vez has visto a alguien como yo?

- No muchacho, jamás vi a alguien como tú. Pero dime, ¿cual es tu preocupación, si puedes volar igual que todos los ángeles?

- Quiero tener dos alas como ellos para sentirme como ellos. No quiero sentirme solo por ser alguien diferente en nuestra especie...

La luna, con sus brillante luz, iluminó su rostro y éste, sin dejar de sollozar, se cubrió de nuevo el rostro con su única ala.

-Ser celestial, no debes compadecerte por ser diferente a los de tu especie, no debes lamentarte por volar con tan solo una ala, porque el único capaz de brillar con luz propia en el firmamento eres tú. Si tú eres materia del cielo, piensa que te hicieron diferente para que tu fueras distinto a ellos. Aunque pienses que son incapaces de advertir tu belleza, te envidian precisamente por ser como eres. Todos ellos son iguales. Pero tú, diferente. Eres el ángel más brillante de todos, y el más especial.

-Pero quiero entrar en los sueños de los humanos, igual que todos mis hermanos, y cogido de la mano, cruzar el inmenso cielo, volar con alguien especial.

-Todos los seres humanos sueñan con tus hermanos. Pero el motivo por el cual esto ocurre es porque nadie se hace la idea que exista una belleza superior a la de tus hermanos. Y tú, además de belleza, eres único.

La luna, de repente, esbozó una sonrisa, y se silenció por completo. El ángel, que continuaba mirándola, escuchó entre los arbustos unos pasos que se acercaban cada vez más. Asustado, intentó ocultar su brillante ala para luego esconderse en la oscuridad. Y fue en ese mismo instante, antes de que pudiera ocultar su verdadera identidad, que escuchó como alguien se dirigía a él:

-¡Oh, no, por favor! No te vayas, no quería asustarte.

El ángel, sorprendido, hizo caso omiso a las palabras de la humana, que cada vez se acercaba más. Se dispuso a correr, pero ella, adivinando sus intenciones, lo cogió por la espalda, rodeando su cintura.

-No huyas, ¡no tienes nada que temer!

Cada vez más nervioso, quería desprenderse de la desconocida, que se aferraba cada vez con más fuerza a su cuerpo y que no paraba de suplicarle que no se fuera.

-¡Suéltame! ¡No quiero que nadie más se ría de mi! ¿Porque no me haces la misma pregunta estúpida que me hacen todos? Venga, sé que te mueres de curiosidad por preguntármelo.

-Qué debería preguntarte. ¿Porque tienes una ala? ¿Debería preguntarte el motivo por el cual solo brillas tu? No me importa. Sé que eres diferente a los demás. Pero también el más hermoso de ellos, el más especial. Y por eso me niego a ver a cada uno de esos ángeles, que se aparecen en mis sueños, orgullosos de sus alas y de su belleza. Porque si vosotros producís los sueños, y tu no apareces en ninguno de ellos, prefiero no conciliar el sueño ni una noche más, y abrazarme a ti y a tu brillante ala junto a la luna, para poder soñar juntos, volando ese cielo que tan solo tú me puedes mostrar. No quiero ángeles que te hacen volar por un falso cielo. Quiero a un ángel verdadero que me haga volar por un cielo tan verdadero como el que tú y yo estamos viendo en este mismo instante.

En ese justo momento, el ángel comprendió lo que la luna, unos instantes antes, le había explicado. Comprendió que lo importante era ser único, ser como él sentía en su corazón, sin miedo a ser rechazado por no ser igual que los demás. Porque solo aquel que le mereciese, entendería la verdadera belleza que albergaba en su interior, y podría ver en él, ese ser maravilloso que nadie fue capaz de comprender.

viernes, 21 de mayo de 2010


Te parecerá absurdo todo lo que te voy a decir, pero créeme, todas y cada una de las palabras que leas surgen desde lo más hondo de mi corazón, e intentan hacerse eco de la más pura sinceridad que existe. Sé que todo lo que voy a decirte carece de originalidad y es algo que te he repetido en muchas ocasiones, pero quiero que sepas que lo diré las veces que haga falta hasta que te lo creas.

Desde que tuve oportunidad de hablar contigo, supe que había conocido a alguien especial, con una aura mágica. Muchas veces pienso en el primer día que me 'fijé' en tí. Teníamos una reunión en el pavellón, y para no variar, yo llegaba tarde. Entré, y el graciosito de Raúl se burló de mí y yo, de él. Te reíste yyo me giré. Vi tu sonrisa. Que sonrisa tan bonita... pensé.
También pienso en la primera vez que te vi fuera del pavellón. Era día 15 de mayo del 2009. Estabas bailando con todas nosotras, con esos ojos tímidos que tanto me llamaron la atención. Me moría de curiosidad por preguntarte lo que fuera, cualquier tontería. ¿Te apetece tomar algo?

Ese fue nuestro primer 'contacto', pero otras circunstancias hicieron que no dejásemos de hablar. Evidentemente, esas circunstancias no fueron de las más favorables, aunque si te soy sincera, no lamento nada de lo que ocurrió. Sé que lo pasaste mal, pero si debo sacar la parte positiva a todo esto, es que estos hechos hicieron que nos conocieramos y que nuestra 'amistad', si es que se le podía llamar de esta manera, fuera creciendo cada día más. Porque vuelvo a decir lo que siempre he pensado: lo nuestro nunca fue amistad. Al menos yo, nunca lo consideré como tal.

Desde un primer momento supe que había algo en tí. Aunque quizá en un principio no fui del todo consciente, hubieron pequeños detalles que me demostraron que lo que sentia por tí no era una simple amistad, y había un algo en mi que me lo demostraba constantemente, que me pedía más de tí.
Y un día que empezaba a entrenar y tu acababas tu entreno, me di cuenta de todo ello...
-Dame un beso ¿no?
-¡Estoy sudado..!
-Vale, vale... ¡tu verás..!

Después de no darme un beso que me moría de ganas que me dieras, y de irte a tu casa, después de acabar mi entreno y de ducharme, te presentaste en el pavellón, solo para darme ese beso que esperaba yo con tantas ganas...
-Pero... ¿qué haces aquí?
-He venido a darte el beso...

Sigo pensando que fue ese momento el que me lo reveló todo. Todo sobre ti. Todo sobre mi. Porque todo quedó al descubierto. Era algo imposible de negar. Fue seguramente aquí cuando decidí tomar el tren de ida, para no volver jamás atrás.
Nos veíamos como algo imposible, pero como te dije en una ocasión, si no lo intentaba, sabía que me iba a arrepentir siempre. Todos los momentos que vivía contigo eran mágicos. Más mágicos que cualquiera de las vacaciones o regalos que tuve anteriormente, porque aunque te encabezones en pensar que lo tenía todo con todo lo que me ofrecían, te aseguro que hubiese cambiado todas y cada una de mis vacaciones y regalos con tal de estar contigo. Porque yo no me sentía como una princesa con todo y con eso. Porque el único que me hacía y me hace sentir como tal, y me ofrece lo que yo quería eres tú.
Y yo simplemente, quería más. Porque habrán miles de regalos maravillosos que me podrán ofrecer, pero el único regalo que quiero tener y que tiene valor, el único importante en este mundo eres tú y el poder estar contigo. No quiero nada más. Porque inconscientemente, sin saberlo, mi corazón ya te esperaba desde el momento que latió por primera vez.


Para acabar, además, voy a aprovechar para decir algo que espero que nunca se te olvide: TE AMO. Y te diré algo más. Nunca, créeme, NUNCA he amado a alguién de la manera que te amo a ti.


Gracias por existir amor...

miércoles, 12 de mayo de 2010

Invencible

Mírame. Observa la llama que desprenden mis ojos. ¿Puedes sentir la calidez que envuelve mi ser? Desde que mi alma se mece con la tuya, hay algo dentro de mi que no para de arder. Quizá debería tener miedo por el poder que ejerces sobre mi, soy consciente que podrías causarme el dolor de una arma de destrucción masiva, que me podría quemar hasta abrasar si tú quisieras... Pero asumo el riesgo. Solo tú eres capaz de alimentar la flama incandescente de mi corazón y de mis ojos...

Mírame de nuevo. Acerca tu mano y acaricia mi alma... ¿Eres consciente de tu poder? Ven, te lo mostraré. Verás como a tu lado, soy capaz de provocar un incendio. No te asustes... porque tú formas parte de esa llama, y juntos podemos con todo. Me siento tan poderosa a tu lado que me creo capaz de conquistar el mundo. Movamos las fichas del tablero de ajedrez a nuestra merced. Hagamos que todo gire a nuestro alrededor. Sigamos creando este mundo, nuestro mundo, donde solo tú y yo existamos, donde solo ardan las llamas de nuestros corazones, donde tú y yo seamos el rey y la reina, sin necesidad de álfiles y torres, donde los dos seámos
invencibles.
Sí. Me siento invencible. Porque nada ni nadie va a poder conmigo. Porque solo tú tienes la pieza clave de nuestro tablero de ajedrez, y solo tú tienes el poder de hacerme jaque mate.

martes, 13 de abril de 2010

Te necesito



Te necesito, necesito que estés ahí. Quiero sentir el roce de tus labios y la felicidad de tu piel. Te necesito para poder seguir adelante y dar pasos persiguiendo la felicidad, a tu lado.

En este capítulo de mi vida, en el presente, en el futuro, siempre te necesitaré, porque tú eres yo.
Por ti miro, por ti respiro. Si tú no estás muero de tristeza. Si estás estallo de alegría.
Te necesito para gritar de placer en silencio, para callarme gritando. Necesito todo de ti, pues tú eres todo para mi.



************************************

¡Simplemente, gracias!


No me cansaré de decir que eres la persona más maravillosa que existe en mi vida. Porque lo que corre por mis venas y acelera mi corazón es mucho más que amor, porque contigo no tengo miedo a nada y quiero comerme el mundo.
Gracias por conseguir sacar esa parte de mi que yacía escondida en mi interior, por hacer que mi cuerpo irradie felicidad desde que tú estas a mi lado, por ser mi sol, por ser mi estrella.
Porque quiero vivir mi historia contigo. Porque como dice una frase que me encanta...

Cuando te das cuenta que quieres pasar el resto de tu vida con una persona,
quieres que el resto de tu vida empiece lo antes posible...