Una noche, de cielo estrellado, la luna observaba como alguien sollozaba cerca de un pequeño manantial de agua cristalina. Mientras el misterioso ser se observaba en el reflejo del agua, las lágrimas caían por sus mejillas.
La luna, deseosa por saber qué le perturbaba, se armó de valor y dijo:
- ¿Porqué bañas de lágrimas ese bonito rostro bajo este cielo tan bonito y estrellado?
El joven, alzó su mirada hacia el cielo y respondió:
- Los ángeles se ríen de mí, por no ser como ellos.
La luna le observó intrigada.
-Éste es el motivo de su burla.
Al momento, desplegó una hermosa ala, con brillantes y plateadas plumas, aún más resplandecientes bajo la luz de la luna. Maravillada, la luna afirmó:
- Eres un ser hermoso...
- Dime, en tu larga existencia ¿alguna vez has visto a alguien como yo?
- No muchacho, jamás vi a alguien como tú. Pero dime, ¿cual es tu preocupación, si puedes volar igual que todos los ángeles?
- Quiero tener dos alas como ellos para sentirme como ellos. No quiero sentirme solo por ser alguien diferente en nuestra especie...
La luna, con sus brillante luz, iluminó su rostro y éste, sin dejar de sollozar, se cubrió de nuevo el rostro con su única ala.
-Ser celestial, no debes compadecerte por ser diferente a los de tu especie, no debes lamentarte por volar con tan solo una ala, porque el único capaz de brillar con luz propia en el firmamento eres tú. Si tú eres materia del cielo, piensa que te hicieron diferente para que tu fueras distinto a ellos. Aunque pienses que son incapaces de advertir tu belleza, te envidian precisamente por ser como eres. Todos ellos son iguales. Pero tú, diferente. Eres el ángel más brillante de todos, y el más especial.
-Pero quiero entrar en los sueños de los humanos, igual que todos mis hermanos, y cogido de la mano, cruzar el inmenso cielo, volar con alguien especial.
-Todos los seres humanos sueñan con tus hermanos. Pero el motivo por el cual esto ocurre es porque nadie se hace la idea que exista una belleza superior a la de tus hermanos. Y tú, además de belleza, eres único.
La luna, de repente, esbozó una sonrisa, y se silenció por completo. El ángel, que continuaba mirándola, escuchó entre los arbustos unos pasos que se acercaban cada vez más. Asustado, intentó ocultar su brillante ala para luego esconderse en la oscuridad. Y fue en ese mismo instante, antes de que pudiera ocultar su verdadera identidad, que escuchó como alguien se dirigía a él:
-¡Oh, no, por favor! No te vayas, no quería asustarte.
El ángel, sorprendido, hizo caso omiso a las palabras de la humana, que cada vez se acercaba más. Se dispuso a correr, pero ella, adivinando sus intenciones, lo cogió por la espalda, rodeando su cintura.
-No huyas, ¡no tienes nada que temer!
Cada vez más nervioso, quería desprenderse de la desconocida, que se aferraba cada vez con más fuerza a su cuerpo y que no paraba de suplicarle que no se fuera.
-¡Suéltame! ¡No quiero que nadie más se ría de mi! ¿Porque no me haces la misma pregunta estúpida que me hacen todos? Venga, sé que te mueres de curiosidad por preguntármelo.
-Qué debería preguntarte. ¿Porque tienes una ala? ¿Debería preguntarte el motivo por el cual solo brillas tu? No me importa. Sé que eres diferente a los demás. Pero también el más hermoso de ellos, el más especial. Y por eso me niego a ver a cada uno de esos ángeles, que se aparecen en mis sueños, orgullosos de sus alas y de su belleza. Porque si vosotros producís los sueños, y tu no apareces en ninguno de ellos, prefiero no conciliar el sueño ni una noche más, y abrazarme a ti y a tu brillante ala junto a la luna, para poder soñar juntos, volando ese cielo que tan solo tú me puedes mostrar. No quiero ángeles que te hacen volar por un falso cielo. Quiero a un ángel verdadero que me haga volar por un cielo tan verdadero como el que tú y yo estamos viendo en este mismo instante.
En ese justo momento, el ángel comprendió lo que la luna, unos instantes antes, le había explicado. Comprendió que lo importante era ser único, ser como él sentía en su corazón, sin miedo a ser rechazado por no ser igual que los demás. Porque solo aquel que le mereciese, entendería la verdadera belleza que albergaba en su interior, y podría ver en él, ese ser maravilloso que nadie fue capaz de comprender.
waaaa k weno jess!!!! es brutal!!! k ama k eres dios, te pediré k me des clases ^^
ResponderEliminar