Cuando la vida te ofrece un sueño que supera con creces cualquiera de tus expectativas, no es razonable lamentarse de su conclusión.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Seguramente te reirás cuando leas esto, pero créeme que aún a estas alturas me cuesta escribir sobre lo que siento por ti. ¿Te has dado cuenta de todo el tiempo que ha pasado? Lo mejor de todo, es que para mi ha sido como un abrir y cerrar de ojos. Porque aún recuerdo como si fuera ayer las veces que quedábamos en el parque de detrás de mi casa. Aquella vez en el columpio. Nuestros ojos que hablaban todo lo que callaban nuestras bocas...

Quiero que sepas que para mi, todo este tiempo que llevo a tu lado ha sido el mejor que he pasado en mi vida. Porque nunca me he sentido más auténtica como ahora, y nadie, JAMÁS, ha sido capaz de hacerme sentir como tú me haces sentir. Posiblemente pienses que soy una exagerada, pero todo lo que te estoy diciendo es la más sincera verdad.

Me encanta dormir abrazada a tí, porque no siento tan solo tu calor físico. Es algo tan reconfortable, tan tranquilizador, pensar que me rodeas con tus brazos fuertemente, apoyando tu cabeza sobre la mía... que esa sensación no la cambiaría por nada del mundo. Sabes que me estaría días enteros así.

Es algo parecido a lo que siento cada vez que me acompañas a casa. Cuando me abrazas dándome un beso en la frente, desearía pensar que puedo detener el tiempo y quedarme así todo el rato que quiera. Estando contigo, no tengo noción del tiempo. Porque para mi el tiempo es nada estando a tu lado.

Por último, no quiero que olvides jamás una cosa: ¡TE QUIERO! Porque aunque me cueste más que a tí demostrar los sentimientos que tengo hacia ti, me ocuparé de hacerte saber cada día que para mi eres único.